Cuando una persona busca una vivienda, no solo se fija en los metros cuadrados o la cantidad de habitaciones. También busca sentir algo. Quiere imaginarse viviendo allí, ver dónde pondría su sofá, cómo aprovecharía la luz natural y si ese lugar podría convertirse en su hogar. Por eso, la primera impresión es clave.
La imagen lo es todo
Hoy en día, la mayoría de los compradores hacen su primera selección a través de fotos en portales inmobiliarios. Si las imágenes no transmiten calidez, orden y un estilo atractivo, es muy probable que pasen de largo. En cambio, si el piso se presenta de forma cuidada, con una decoración neutra pero acogedora, llamará más la atención y generará más visitas.
La sensación al entrar
El impacto visual es fundamental, pero también lo es la experiencia al recorrer la vivienda. Un espacio bien iluminado, un aroma agradable y una temperatura confortable pueden marcar la diferencia entre una visita indiferente y un comprador que se enamora de la casa.
Por eso, cuando preparo un piso para la venta, presto atención a todos los detalles: desde la disposición del mobiliario hasta el olor que recibirá al visitante al cruzar la puerta.
Vender más rápido y sin bajar el precio
Un piso bien presentado genera más interés, lo que significa más visitas y, en muchos casos, más de una oferta.
¿Sabías que las propiedades que han pasado por un proceso de Home Staging pueden aumentar su valor de venta hasta un 15% en comparación con aquellas que no han sido preparadas? Además, reducen el tiempo en el mercado hasta en un 50%.
Pequeños cambios, grandes resultados
Para que un piso destaque, no hace falta hacer una gran reforma. A veces, unos pequeños ajustes son suficientes para cambiar por completo la percepción de los espacios.
Algunas claves que siempre funcionan:
• Menos es más: Despejar el espacio y eliminar objetos personales ayuda a que los compradores se imaginen viviendo allí.
• Buena iluminación: Aprovechar al máximo la luz natural y reforzarla con lámparas cálidas crea un ambiente acogedor.
• Textiles y decoración: Cojines, cortinas y algunos detalles bien elegidos pueden hacer que un espacio parezca más atractivo sin gastar demasiado.
• Olor a hogar: Nada de aromas fuertes o artificiales. Lo mejor es apostar por olores suaves y naturales que transmitan limpieza y frescura.
En definitiva, preparar una vivienda antes de ponerla a la venta no es un capricho, sino una estrategia que funciona. Un piso bien presentado no solo se vende más rápido, sino que además genera más interés y reduce la necesidad de negociar el precio.
Como consultora inmobiliaria y experta en Home Staging, mi objetivo es ayudarte a maximizar el valor de tu propiedad y venderla con el mayor beneficio para tí. Cuento con la experiencia y las estrategias necesarias para destacar lo mejor de tu vivienda y captar la atención de los compradores adecuados.
Si quieres vender tu casa, contacta conmigo. Juntos haremos que tu propiedad brille y se convierta en la opción preferida en el mercado.